martes, 14 de junio de 2011

Strawberry fields forever

Las personas tendemos a regodearnos en nuestras propias desgracias. Ni siquiera son desgracias hasta que nosotros nos obcecamos en que así sean. Nos agobiamos por lo más ínfimo y la luz se torna oscuridad por hechos nimios. Y parece que nos guste. Nunca he entendido ese placer masoquista que nos caracteriza como seres humanos e imperfectos que somos, pero es así, la tristeza atrae. O al menos a mí me atrae. Porque es más fácil ir llorando por las esquinas o ser un muerto en vida que aceptar los hechos tal y como son, asumirlos y buscar soluciones.

Por eso, ahora grito ¡Basta ya! Basta ya de tanta tontería, olvida esa desmoralización que te sobrecoge cuando oyes una mala noticia. Si suspendes un examen, si no consigues el trabajo, ¡no importa! Será que hoy no es tu día o simplemente que ese no es tu camino. No tienes más que olvidar, sonreír y seguir adelante, pues show must go on, no confíes en que el mundo te vaya a esperar.

Así que, si recibes un duro golpe y sientes que la inutilidad se posa sobre ti como pájaro carroñero sediento de sangre, sé paciente y espera tu oportunidad. Mientras tanto, siempre habrá trabajo en los campos de fresas. Strawberry fields forever.

1 comentario:

  1. Campos de naranjas, si no te importa. En la Valldigna son jugosas, redonditas y brillantes.

    Pero sí, estoy de acuerdo contigo en tu entrada de hoy, jajaja, ¡no al pesimismo! (Aunque discrepo en que si algo te sale mal, tipo suspender un examen, ese no sea tu camino: puede que sea tu camino, solo que tiene obstáculos que tienes que sortear ;)

    Al final lo difícil siempre es elegir...

    Tu ferviente lectora.

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