viernes, 28 de junio de 2013

Sólo es un yogur

DIEGO: Fresa o frutos del bosque, ¿cuál prefieres?

SAM: Me da igual.

DIEGO: ¿Cómo que te da igual? No te puede dar igual, tienes que tener una opinión.

SAM: Los dos me gustan.

DIEGO: Pero no te pueden gustar los dos por igual. Seguro que hay uno que te apetece más.

SAM: No, están los dos buenos.

DIEGO: Uno más que el otro…

SAM: Bueno, en mi casa solían comprarme siempre de fresa.

DIEGO: Entonces, ¿de fresa?

SAM: Sí.

DIEGO: A mí me gusta el de frutos del bosque.

SAM: Pues compra ése.

DIEGO: Ves, lo has vuelto a hacer. Eres muy manejable. No tienes personalidad. Cuando te gusta algo y otra persona te contradice, cambias de opinión.

SAM: Es que los dos están bien.

DIEGO: No puedes cambiar constantemente de parecer. Pasas de blanco a negro, de naranja a azul, de verde a rojo. Un día estás a la derecha y al día siguiente, a la izquierda. Por la mañana estás arriba y por la tarde, abajo. Según con quién estés. Eres una oveja más del rebaño. Has de tener tu propia opinión.

Nuestros antepasados lucharon para darse voz. Murieron por sus ideales, para que ahora seamos libres de decir lo que pensamos sin represalias. Hemos de honrarles, hacerles justicia, combatiendo con uñas y dientes para defender aquello en lo que creemos.

SAM: Sólo es un yogur.