lunes, 3 de agosto de 2015

La fiesta de las hormonas

En las relaciones personales siempre se ha hablado de la lucha entre la cabeza y el corazón. Unos te aconsejan que pienses con la cabeza, otros que sigas los dictados de tu corazón; pero nadie habla de lo que de verdad maneja el cotarro aquí: las hormonas.

Dicen que las hormonas despiertan en primavera, quizás el polen primaveral estimule su despertar, pero es más bien una ciencia incierta. Se levantarán en primavera pero las hay que no se acuestan hasta pasado el invierno.

Pongamos una relación típica: chico conoce a chica, chica conoce a chico, chico espolvorea polen en chica, hormonas que se ponen manos a la obra. La cabeza pensará que no es para nada su tipo, el corazón suspirará con un “es tan increíble”; y en mitad de esta lucha, las hormonas se irán de fiesta haciendo caso omiso. Y serán ellas las que decidan, no lo dudes, ningún otro órgano o sentimiento pinta lo más mínimo aquí.

La elección no será lógica ni sentimental, es pura química, o física, o lengua, o matemáticas, quién sabe. Pero lo que pase luego, eso sí que depende solo de ti.