lunes, 4 de abril de 2011

Hoy va por ti

Porque, ahora mismo, no concibo una vida sin ti a mi lado. Me has hecho renacer, como un fénix que renace de sus cenizas, como un hombre a quien devuelven a la vida tras sufrir un infarto, como Belén Esteban cuando aprende una nueva palabra.

No sé cómo he podido sobrevivir tanto tiempo sin tu calor, sin ese cariño que me aportas día tras día desde hace apenas un mes. Me siento tan bien cuando estoy contigo… Mis ojos buscan impacientes tu imagen cada vez que llego a casa. Mis piernas tiemblan y mi corazón late a velocidad de vértigo y, cuando mi mirada finalmente te encuentra, en mi rostro se dibuja una prendada sonrisa.

Porque, cuando estoy contigo, soy la mujer más dichosa del mundo. Mi ser se acerca tan peligrosamente a un estado de gozo que fácilmente podría estallar de felicidad.

Y cuando te toco… ¡Oh, Dios, cuando te toco! Mis manos, mis dedos, recorren tu cuerpo íntegramente. Tal es el fervor y la minuciosidad que utilizan que no existe parte de ti que no conozca al milímetro, de arriba abajo, de abajo a arriba.

Te adoro tal y como eres aunque, físicamente, como toda fémina, tengo mis preferencias y debilidades, y como no tenerlas… pues tu extremidad más notable, de 18cm, alcanza un total de 55 en su máxima esplendor, cifra que muchos otros ya quisieran disfrutar.

Hoy por hoy, eres sin duda alguna la razón por la que levantarme cada día.

Por eso, hoy va por ti, querido Canon EOS.