domingo, 25 de septiembre de 2011

Nunca subestimes la importancia de estar alegre

Qué agradable es sonreír sin motivo aparente. Cuan satisfactoria es la risa incontenible y más si es acompañada de una gustosa compañía. Reír hasta saltársete las lágrimas, sin poder reprimirse, a causa de cualquier nimiedad. Y luego esa sonrisa resplandeciente que se niega a desaparecer de tu rostro y el suspiro alegre que le acompaña… A veces, involuntariamente negamos con la cabeza mientras sonreímos y suspiramos. Me pregunto por qué. Reír extasiado de felicidad es una de las más cálidas sensaciones que podamos experimentar, no deberíamos mover y agachar la cabeza como si estuviésemos haciendo algo censurable.

Por ello, riamos, sonriamos, destornillémonos hasta el agotamiento. Descubramos esta cautivadora sensación cuyo mayor logro es el contagio. Andar por la calle, ver cómo un niño le sonríe a su madre y sonreír tú mismo ante tan maternal estampa, para acción siguiente levantar la vista y encontrarte con la mirada casual de un desconocido quien, al ver los restos de una sonrisa en tu rostro, instintivamente sonríe. Y esta sonrisa, esa dilatación de los labios, corre rauda por las calles, entrando en los portales de las casas, en las tiendas de los pueblos, en los grandes almacenes, en las oficinas, llegando a personas que en ese instante no tenían motivos para reír, haciéndoles cambiar de opinión, instaurando el deleite allá por donde pasa.

Ésta es quizás una de mis más optimistas entradas en este blog, pero es que hoy he recordado algo que un sabio dijo una vez: nunca subestimes la importancia de estar alegre.

3 comentarios:

  1. "El sexo es lo más divertido que se puede hacer sin reír". Lo dijo Woody Allen. Reírse es la hostia. Esto lo he dicho yo.

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  2. También dicen que la risa es el orgasmo del rostro. Cada vez me gusta más reír.

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  3. aquó no hay opción de me gusta la entradaaa¿?¿? jajajaj!

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