En una habitación repleta,
un alma vacía sentada se encuentra.
Con montañas de papeles encima del escritorio,
pero siempre un pensamiento irrisorio.
Ni escritor, ni poeta
Tan solo una copia deshecha.
Huiría
si el miedo no le paralizara.
¡Qué más da!
Algo es mejor que nada.
Palabras bombardeadas
mas nada que escribir.
Frases marchitas,
un verso sin fin.
Excelso. Magnífico. Bucólico.
ResponderEliminar