Como soy una gran y creativa escritora, he decidido adentrarme en otros ámbitos de la literatura. Por ello, me he atrevido con la poesía-rap.
He aquí la primera (y algunos desearéis que la última) poesía rapeada (obviamente, la vais a tener que leer sin rapear... echadle un poquito de imaginación):
He aquí la primera (y algunos desearéis que la última) poesía rapeada (obviamente, la vais a tener que leer sin rapear... echadle un poquito de imaginación):
Perdida a la deriva
una joven sin vocación ni confianza
busca el desvío
del camino de la esperanza.
Sin luces, ni señales
sin nada que le marque
cuáles deben de ser sus pasos
para que todo lo bueno le pase.
Un día acaba
y otro le sigue.
La vida no espera
y ella sigue sin decidirse.
¿Qué será de ella?
Si nada le alegra
Vive en su mundo yupi
pero sabe que tiene la negra.
Este rap aquí termina
No así la historia de esta chica
Una chica que perdida en la deriva
vive día a día anhelando alguna alegría.
Señorita pareado... haga usted de sentar la cabeza, buscar una profesión que le llene de ilusión y sonreír cada mañana. Ya conoce usted el dicho... si la vida te da la espalda, tócale el culo.
ResponderEliminarSu ferviente lectora habitual =)
haga usted de sentar la cabeza no; era "haga usted el favor de sentar la cabeza" (que con las horas que son se me va a mí, la cabeza). xD
ResponderEliminarEl poema es presioso, escribes chido! Merecuerda a mi misma. Pasare mas por aki!
ResponderEliminar(Joder, esos comentarios sudamericanos raros que a veces te encuentras)
Yo el rap lo he rapeado mentalmente. A veces también lo hago cuando leo alguna poesía, aunque cada vez menos afortunadamente. Hace poco he escrito un tema de rap para un amigo (soy una caja de sorpresas) que quiere grabar una maqueta y escuchó mis poeamacos de Villayna. Así que, de rapero a rapera: haga usted de sentar la cabeza.
Gracias por vuestras palabras, fervientes lectores! Iba a borrar la entrada porque cada vez que lo leo, el poema-rap me suena peor, pero me habéis hecho cambiar de opinión.
ResponderEliminarÉste es algo cutre, pero quien sabe, quizás estéis leyendo las palabras de la próxima Violadora del verso.